Femenino

Orgullosos de su hija: Valentina superó todos los prejuicios que tenían y hoy es la primera jugadora infantil de rugby del Córdoba Athetic Club

Orgullosos de su hija: Valentina superó todos los prejuicios que tenían y hoy es la primera jugadora infantil de rugby del Córdoba Athetic Club

La publicación en Facebook es de Joaquín Rosas, papá de Valentina y Josefina, casado con Lorena Campillay y sin ningún tipo de lazos anteriores con el rugby. Originarios de Córdoba se mudaron a Río Gallegos dónde nacieron sus hijas que hoy tienen 10 y 8 años, respectivamente.

En el sur intentaron que Valentina practicara otros deportes, aunque con ninguno se pudo enganchar. De vuelta a la Ciudad de Córdoba, dónde regresaron después de 15 años de vivir en el sur, las chicas comenzaron a concurrir a la colonia de verano del Athletic, dónde Jose empezó a disfrutar de la Escuela de Hockey y Valen a integrar las infantiles mixtas de rugby como la primera mujer en el club. 

“Sin lugar a dudas el rugby fue un amor a primera vista para Valen. Te puedo asegurar que nosotros teníamos prejuicios sobre lo que era este deporte y su gente. Pero con el entusiasmo que nos demostró nuestra hija y lo que vimos en el club, ahora somos fieles seguidores de todo lo que pasa en el rugby”-nos comentó Joaquín, el papá, que orgulloso de su hija escribió en sus publicaciones de Facebook unas sentidas palabras que aquí reproducimos: 


“A mis contactos, amigos y conocidos, les pido que se tomen dos minutos para leer este posteo, créanme realmente que puede cambiarle la vida a alguien. 

Ella es mi hija Valentina y quiénes la conocen saben que es muy tímida, le cuesta relacionarse con sus pares y padeció mucho tener que dejar a su abuela en el sur y radicarnos en Córdoba. 

Por su personalidad, casi no tenía amigos en el colegio ni en el barrio y no era bueno su rendimiento escolar. Solitaria y algo triste, un día vimos una publicación del Córdoba Athletic Club que abrían inscripciones para infantiles mixtas de rugby. Los prejuicios me empujaron a bromear con ella, y como redoblando la apuesta, me dijo: "anotame, quiero jugar al rugby". 

Así llegamos a hablar con Catalina, una jugadora del club que de entrada nomás le dio un enorme abrazo. La recibió en la sede, le dijo que estaba muy emocionada, y que si empezaba a jugar iba a ser la primera y única mujer en infantiles del club.......y se produjo un silencio atroz. Veíamos a nuestro alrededor y las paredes y vitrinas, sólo mostraban a figuras del club, todos hombres!!!!  pero mi Valentina respiro hondo y dio un contundente sí!

Empezó a jugar, y pese a todos los temores y prejuicios que hay alrededor de este deporte, fue encontrando su lugar. Sus compañeros y profes se encargaron de que se sienta cómoda, que sepa que es parte de un equipo, y que más allá de tener o no condiciones técnicas y deportivas, acá prima la amistad, la solidaridad y la empatía. 

Así fue que Valen empezó a cambiar, estudia sola sin necesidad de que estemos encima exigiéndola. Empezó inglés por motus propio, ayuda en todas las tareas de la casa y se muestra colaborativa en todo. Se prepara sola su ropa y equipo de entrenamiento. Ni el frío ni la lluvia impiden que vaya feliz a las prácticas.

Y lo mejor me pasó hoy, cuando una profe nos explicó que eligieron a Valentina para hacer difusión desde el club para que más chicas se animen a jugar al rugby. Desde que ella empezó se anotaron tres niñas más y otros clubes también abrieron sus puertas. "Estando entre los chicos vemos cómo la ayudan, la guían y acompañan, estamos muy contentos porque ese es nuestro primer objetivo, más adelante aprenderá a jugar al rugby, ese es su lugar", nos dijo la profe en un WhatsApp.....

Que decirles......esto es de lo mejor que nos ha pasado últimamente y a veces no nos damos cuenta. No todo es guita, dejemos los prejuicios, vamos siempre por más, pero con la empatía como bandera y así vamos a lograr muchas y buenas cosas!!!”




Fotógrafo: @delfinawillington

Fuente: Facebook de Joaquín Rosas – Hernando De Cillia