Fue para los ojos de todo el mundo. A dos años de la apertura de la RWC. Con un Stade de France colmado, vestido de lujo para las grandes ocasiones. Se lo llevó Francia luego de un primer tiempo espectacular que terminó 24-6. Una remontada tremenda de los de negro –esta vez vestidos de blanco- que en 20 minutos dejaron las cosas 27-25 todavía con mucho por jugarse. Y un cierre con el mejor rugby champagne de los últimos tiempos que dejó un 40-25 final para ganarle a los All Blacks luego de 12 años.
¡Partidazo! Con todo lo que se pueda decir, de principio a fin. Un descorche del mejor Extra Brut, estilo francés. Pasaron 12 años, desde aquel 27-22 en Carisbook, Dunedin, cuando Les Bleus superaron como visitantes a los de negro. Habían pasado dos años de la debacle de Cardiff, 20-18 en los cuartos de final de la RWC 2007.
Desde allí fueron 14 triunfos seguidos de los All Blacks. En la RWC 2011, 37-17 en la Zona A y 8-7 en la final. Un 30-0 en Christchurch, en 2013, la paliza de los cuartos de final en Cardiff 2015, 62-13 y las goleadas de 2018, 52-11 en el Eden Park y 49-14 en Otago.
Pero este equipo francés es otra cosa, a tener muy en cuenta para el 2023, cuando en su casa busque o que se le negó en las finales de 1987, 1999 y 2011.
En el caso de Nueva Zelanda, es la primera vez que pierde dos partidos seguidos en una Autumn Cup. Las otras caídas fueron en 2018 y 2016 ante Irlanda (9-16 y 29-40), Inglaterra 2012, 2002 y 1993 (21-38, 28-31 y 9-15) y Francia 2000, 1995, 1986 y 1977 (42-33, 15-22, 3-16 y 13-18).
Del partido podemos decir que el primer tiempo del equipo de Gathie fue sensacional. Terminó 24-6 con dos tries de Mauvaka y uno de Ntamak, más la efectividad de Jaminet (al final se despachó con 20 puntos). La reacción neozelandesa, con las rápidas conquistas de Barret, Ioane y Savea, para quedar 25-27. El cierre otra vez fue azul y a toda orquesta, con la intercepción de Penaud y las patadas de Jaminet.
Francia hizo historia, otra vez cerca de un mundial. Por tercera vez le anotó más de cuarenta puntos a los All Blacks, después del recordado 43-31 en las semifinales de Twickenham y el 42-33 en Marsella, en 2000.
Fotógrafo: Francerugby.com
Fuente: Hernando De Cillia