Venció en la final a Irlanda por 50 a 14 y se coronó una vez más campeón como en el 2018 y 2019, jugando un partido excepcional y destacándose en el segundo tiempo con el Rugby Champagne acostumbrado, esta vez con sus juveniles, en Sudáfrica.
Francia se quedó una vez más con el título de campeón del mundo juvenil. En este caso al derrotar a Irlanda con un segundo tiempo de alto vuelo en la final de la categoría por 50 a 14, en un partido jugado en el Athlone Sports Stadium, de Cape Town y con el arbitraje del juez argentino Damián Schneider de buena actuación.
Tras un primer tiempo favorable por 17 a 14, en la segunda parte fue un aluvión y no tuvo reparos en golear a los del Trébol por un contundente 33 a 0.
Los tries del campeón fueron apoyados por Pierre Jouvin, Mathis Ferté en dos ocasiones, Nicolas Depoortere, Lino Julien, el capitán Lenni Nouchi y Drouet.
Por su parte, las conversiones fueron anotadas en seis oportunidades por Hugo Reus quien además sumó a través de un penal.
Para Irlanda las conquistas fueron de Fintan Gunne y John Devine y las conversiones de Sam Prendergast en dos ocasiones
Fotógrafo: Archivo Rugby Champagne
Fuente: Jorge Ciccodicola