El ex capitán y uno de los mejores jugadores de la historia de Escocia, falleció a los 50 años. El forward disputó 61 partidos para el Cardo entre 1997 y 2005, también fue parte de las giras de los British and Irish Lions en 1997 y 2001.
En 2019, Tom fue diagnosticado con cáncer colorrectal en etapa cuatro: mostró determinación y humildad en la lucha contra la enfermedad, convirtiéndose en embajador de la organización benéfica contra el cáncer en la lucha para mejorar la detección temprana de tales enfermedades.
En noviembre de 2021, el exjugador fue incluido en el Salón de la Fama del Rugby Escocés, ya que él y su familia (su esposa Zoe, sus hijos Angus y Teddy y su hija Amelie) fueron recibidos en el campo para entregar la pelota antes del partido ante Sudáfrica, ante una ovación de pie del público en Murrayfield.
Gregor Townsend, head coach de Escocia, mostró su tristeza por el fallecimiento de Smith: "Tom fue uno de los jugadores más duros y hábiles que tuve el placer de llamar compañero de equipo. Tuvo éxito en los entornos más desafiantes y mantuvo un alto nivel de juego hasta bien entrados los 30 años", comentó.
Al mismo tiempo, el entrenador agregó: "Tom también hizo una gran cantidad por causas benéficas y fue un gran hombre de familia. Estoy convencido de que será considerado como uno de nuestros mejores jugadores y todos los que jugaron con él o lo vieron en el club sentirán su pérdida", expresó.
Smith, que debutó en Escocia en 1997 contra Inglaterra en Twickenham, pasó por Glasgow Caledonia (ahora Glasgow Warriors), antes de mudarse a Francia para desempeñarse para Brive en 1999 y luego vistió la camiseta de Northampton Saints.
En el Cardo, el expilar participó de las Copas del Mundo en 1999 y 2003, antes de retirarse del rugby internacional al final del Seis Naciones de 2005, contra el mismo seleccionado en que comenzó todo: Inglaterra. En cuanto a los Lions, fue parte de las giras en 1997 (disputó los tres encuentros ante Sudáfrica) como así también en 2001.