Cada vez que se inicia este tradicional certamen existen historias y comentarios previos que le van dando un marco general a este torneo del hemisferio norte.
Las dos primeras tienen que ver con entrenadores. El inglés, Steve Bortwick y el neocelandés Warren Gatland.
Con la llegada de Bortwick se produce un cambio significativo en el equipo de La Rosa, después del largo período en el que estuvo al frente de los ingleses el australiano Eddie Jones, y en el que Bortwick fue sus asistente, entre 2015 y 2020, momento en el que comenzó como head coach de Leicester, obteniendo la Premiership.
Las características distintivas de Bortwick son la atención a los detalles y la puesta a punto de los elementos básicos del juego. Él sabe que ser nominado para dirigir a un equipo, en un test, a menos de un año del inicio del Campeonato Mundial, es un gran desafío. Y lo acepta, y lo asume con la responsabilidad habitual.
El Seis Naciones será el banco de pruebas para su equipo, sin dejar de lado la búsqueda del primer lugar, pero siendo consciente que la mirada está puesta en Francia 2023.
El primer desafío será, para él y para quiénes están mirando este proceso con mucha atención, la disputa de la Calcuta Cup, en el inicio del Seis Naciones, en Twickenham, frente a Escocia.
El año pasado, durante la disputa del Seis Naciones – en el que sufrió la primera derrota, de local, frente a Italia- fue Wayne Pivac quien condujo al equipo de Gales. Y no le fue nada bien, por lo que volvieron a llamar a Warren Gatland.
El experimentado entrenador sabe que la situación no es la ideal. Pero sus pergaminos lo avalan y respaldan. Cuatro de los Torneos Seis Naciones en el período 2008-2019, tres de ellos con Grand Slam incluido.
El neocelandés tiene contrato hasta el Mundial de este año, con la posibilidad de ampliar la relación hasta el 2027. Y tratará de darle movilidad al juego de forwards, en el que es un especialista.
Toda la expectativa está en ver cuan rápido podrá obtener el impacto en los ocho de adelante, que le permita dar un salto de calidad, para una mejor obtención y control del balón.
La tercera historia tiene que ver con la lucha de Francia e Irlanda, por la supremacía en el hemisferio norte. Ambos fueron animadores del torneo del año pasado, y se espera que lo vuelvan a ser en el de este año.
La mayoría de los equipos están atravesando un momento de cambios en lo técnico y en la filosofía de juego. Por ello la brecha entre franceses e irlandeses, respecto al resto, puede ampliarse.
Los dirigidos por Andy Farrell tuvieron un gran 2022, con la Triple Corona en el Seis Naciones, torneo que se les escapó por poco a raíz de la derrota con Francia, en la segunda fecha del torneo. Se le suma la importante victoria en la serie, ante los All Blacks, y las victorias frente a los Springboks y los Wallabies, en la ventana de otoño
Por su parte, el conjunto francés, ganador invicto del torneo del año pasado, que derrotó a todos los equipos del Tier 1 en las dos últimas temporadas, espera seguir su marcha triunfal, pese a las lesiones, durante el Campeonato Mundial que se hará en su país.
El pronóstico es incierto, pero el choque entre los del trébol y los del gallo promete ser apasionante.
La cuarta historia se asienta sobre una pregunta que se hacen muchos desde hace unos años: ¿Podrá Escocia tener consistencia?
Y la duda siempre surge porque los del cardo comienzan bien el torneo con un juego compacto, y se empiezan a diluir con el correr de los partidos.
Este año, como el anterior, deberá enfrentar en la primera fecha a Inglaterra. Para los de Townsend está bastante fresco el 20-17 del 2022, como locales. Sin embargo después de ese auspicioso comienzo llegaron tres derrotas en serie, y el mediocre cuarto puesto final. Además, este año, está en juego el puesto del entrenador, con la vista fija en el mundial. Y será el Seis Naciones la oportunidad de adquirir consistencia y que Townsend conserve su puesto.
Por último, la historia de Italia.
Los Azurri han logrado mejorar con cierta continuidad desde la conducción de Kieran Crowley. Avalan ese crecimiento las victorias frente a Gales, en el Principality y frente a los Wallabies, en otoño.
Los jóvenes del equipo italiano, son liderados por el gran fullback, Ange Capuozzo, que fue el artífice central de las victorias citadas. Sus actuaciones le valieron ser nominado como jugador del año en el 2022.
Darle posibilidades ciertas de triunfo a los italiano parece demasiado aventurado. Sin embargo es muy posible que les plantee variados interrogantes a sus rivales que deberán extremarse para ganar.
Fotógrafo: Archivo RCH
Fuente: Guillermo Marquestó