Mar del Plata

Nahuel Tetaz Chaparro visitó Biguá

Nahuel Tetaz Chaparro visitó Biguá

El jugador que viene de disputar el Mundial de Japón con Los Pumas, le puso un stop a su preparación de cara a la próxima temporada con Jaguares para pasar por el club Biguá y vivir una jornada inolvidable. Jugó con los chicos, plantó un árbol y terminó sirviendo hamburguesas para casi 200 pibes que no se fueron sin su foto y firma.

Crack adentro y afuera de la cancha. Ni la lluvia hizo mella para que Nahuel Tetaz Chaparro, que viene de jugar el Mundial de Rugby con Los Pumas y fue subcampeón del Super Rugby en el 2019, se pusiera los cortos para jugar una tocata con los más chicos. Mucho menos dudó cuando se trató de servirles hamburguesas a aquellos mini jugadores que sueñan ser como él. 

Porque es así, detrás del súper profesional Nahuel está el "Mada", aquel pibe de Madariaga que viajaba a entrenarse a Las Dalias y se quedaba en la casa de los Rocaman, los Merlo o los Hatchondo. Y en la tarde de ayer, toda su humildad y amateurismo quedó a la vista de todos, que entre admiración y nostalgia le abrieron la puerta de la casa de Biguá, que también es la de él. 

A las 18:30 horas saltó a la cancha 1 de Biguá enfundado en una campera azul con el pato en el corazón, que era abrigada, pero le iba a ayudar a no mojarse. Jugó con cada una de las divisiones presentes, que se enfundaron en la elástica tricolor y jugaron una tocata con el ídolo, que les daba indicaciones y les enseñaba conceptos, ante la atónita mirada de los nenes y de los padres que lo acompañaron. 

Pasaron los mini partidos y las fotos, se sacó con sus ex entrenadores, con el Pumita Lisandro Rodríguez y con varios de los presentes, y creció el agua que cayó durante toda la tarde y la noche en Mar del Plata. De todos modos, no fue problema para que plantara un árbol que crecerá al lado de la cancha principal del predio de Las Dalias y será testigo de las próximas generaciones. 

Para finalizar, llegó a un quincho abarrotado, sirvió hamburguesas en un Tercer Tiempo del cual fue protagonista excluyente: todos los presentes, después de comer su sándwich, hicieron fila para llevarse la firma y la foto con Nahuel, a la cual él aceptó encantado y atendió a cada uno de los chicos, en un gesto que perdurará en el recuerdo de varios de los mini jugadores que estuvieron ahí. 

Gran tarde noche pasó la Familia Biguense con Nahuel Tetaz Chaparro. Perdón, con el "Mada". Porque para él, y a pesar de ser un Puma y un Jaguar, su corazón tiene el rojo, el blanco y el azul de la camiseta. Cuando los flashes cesaron, el ídolo se transformó en el amigo, en el ex jugador, en el de la camada 89, y compartió un asado con amigos en el quincho del club.




Fuente: Gentileza Prensa Biguá.