Segunda División

En Chascomús, Atlético le da vida al rugby

En Chascomús, Atlético le da vida al rugby

Empezaron en la Unión de la Cuenca del Salado, para llegar a la URBA en 1998. Inculcan los valores del rugby con el ejemplo, mientras hacen un gran esfuerzo por sostenerse y crecer en el tiempo. Hoy, en épocas de pandemia, luchan y colaboran con la comunidad esperando con ansias que la ovalada vuelva a rodar. En charla con el capitán general, Santiago Casalins, y con Diego Giambroni y Santiago Urruty, integrantes del staff de la Primera, hablamos del pasado, presente y de lo que vendrá para el equipo de la laguna.

“El origen de Atlético comenzó con la llegada de Ricardo Müller, que se mudó para trabajar en una empresa local. Ricardo creció, jugó en San Martin y después fundó San Cirano (fue jugador y entrenador de la Primera por varias temporadas). Un día estaba jugando al rugby con sus hijos en un parque junto a la laguna y algunos chicos le pidieron que les enseñara cómo era ese deporte. Así comenzó todo porque luego consiguieron un espacio que les cedió el club Atlético para arrancar en 1987. Y desde ese año, el rugby sigue aquí vivo y con ganas de crecer cada año más”, fueron las primeras palabras de Santiago Casalins, el capitán general de Atlético Chascomús.


- ¿Cómo fue la experiencia de ser fundadores de la Cuenca del Salado y contra qué equipos jugaron?

- Aquellos primeros chicos se hicieron cien de variadas edades y hacía falta jugar, así que se armaron encuentros en la ciudad de General Belgrano. Primero en seven y después un amistoso contra el equipo que dirigía Arturo Rodríguez Jurado, radicado allí por razones familiares. De esos encuentros surgió la idea de juntar todo en una Unión y comenzar a disputar un campeonato zonal. La experiencia fue fundamental para iniciar la actividad, formar jugadores, entrenadores y forjar la idea de club. Incorporar los valores del rugby que hoy están a cargo de la continuidad. Gracias a la Cuenca se generó una idiosincrasia propia como difusores del rugby en la zona.

- ¿Cómo llegaron a la URBA?

- En la Cuenca del Salado participaron inicialmente General Belgrano, Cañuelas, Coronel Brandsen, San Vicente, Glew, Las Flores, Chascomús, Navarro y Lobos. Luego se sumaron Dolores, Laprida y Alvear. El torneo se lo disputaban Atlético, junto a Las Cañas, de Cañuelas, y Progreso, de Brandsen, ganado por Chascomús en varias ocasiones. Con las distancias vinieron las dificultades y con ellas las decisiones de emigrar a los torneos por entonces organizados por la UAR: primero se fue Cañuelas y así comenzó la decadencia de la unión regional, que se disolvió en 1996. La disolución de la Unión obligó a Atlético a solicitar a la URBA la incorporación, que gracias a la ayuda de varios clubes amigos se le otorgó desde el año 1998, debutando contra Tigre”.

- Participaron del Nacional de Clubes. ¿Qué repercusión tuvo en la ciudad y qué recuerdan de esos partidos?

- Participamos en el ’94 contra el SIC de Cash, Angelillo y Pietranera. En el ‘95 enfrentamos a Tala de Córdoba y en el ‘96 a GER de Rosario. Las tres veces nos ganamos el derecho por ser campeones de la Cuenca del Salado. Fueron experiencias grandiosas, tanto para los jugadores como para el común de la gente local que desbordó la cancha, el ambiente y la sensación del logro. El rugby había pasado de la nada (no había pelotas de rugby en ninguna casa de deportes del pueblo) a jugar partidos trascendentes con los mejores jugadores del país, en suelo de Chascomús y en disputa oficial. 

- En 2019 zafaron en un repechaje. ¿Cómo encaraban el 2020 para no pasar por la misma situación?

- El año pasado fue difícil para nosotros, no esperábamos estar peleando el descenso. Por suerte, mantuvimos la categoría y este año reforzamos el grupo de entrenadores del Plantel Superior para que no pasemos por la situación anterior.

- ¿Cómo es la captación de infantiles y juveniles, siendo el único club de rugby de la zona?

- Es un tema difícil para nosotros, ya que en los colegios no se practica rugby y nuestro club es polideportivo. Con lo cual, los chicos que se acercan, tienen muchas opciones para elegir. Para contrarrestar eso, hace un par de años se formó un grupo de trabajo para enseñar Rugby Tag en los colegios (propuesta de unidad formativa). Esa iniciativa tuvo muy buena recepción de parte de la Dirección de Deportes y repercusión inmediata en las infantiles del club, con lo cual creemos que será una herramienta fundamental en el futuro. 

- ¿Cómo están socialmente?

- Nuestro club es polideportivo y es el más grande de la ciudad, con más de 2000 socios. Con tanta actividad, el predio quedó chico, por eso hace un par de años se compró un nuevo lote para ampliar las instalaciones. En los próximos años creo que la mayor inversión del club estará orientada a desarrollar ese lugar.  


Palabras del staff

Diego “Pata” Giambroni es uno de los emblemas de Chascomús. Con un pasado en el rugby grande de la URBA, fue campeón con San Cirano del Nacional de Clubes en 1998. Hoy integra el cuerpo técnico de Chascomús que buscará mejorar lo hecho en 2019   


- Este año integrás el staff del Plantel Superior. ¿Con quién compartís esa función? 

- Estamos junto con Santiago Urruty, Lisandro Rampini, Juan Romano y el profe Gabriel Juan. Si bien también coordino las infantiles, desde que dejé de jugar en 2015, tengo la posibilidad de colaborar en el rugby del club en el lugar que haga falta.

- ¿De dónde vienen los jugadores para jugar en Chascomús?

- Tenemos un grupo que viene de Dolores y otros de Ranchos. También hay de La Plata y Capital. La verdad es que hacen un esfuerzo personal muy importante. Los martes y jueves viajan en combi, remis o autos alquilados para entrenarse, es un apostolado; en su mayoría son estudiantes que viven solos y sus padres los ayudan para que puedan estudiar en otra ciudad. No es fácil y ellos conviven con eso. Desde el club todos colaboramos para sostener los transportes, pero es una ecuación cada vez más complicada.

- ¿Cómo definís el juego de Atlético?                                    

- Siempre intentamos tener formaciones sólidas, la base de nuestro juego nace de una buena obtención. Estamos encaminados hacia un juego más dinámico, ser un equipo más agresivo y simple, y creemos en el tackle como un arma fundamental de la defensa, pero sobre todo para volver a hacernos de la pelota.

- ¿Tenés algún ideal de equipo en el rugby nacional o internacional?

- En el plano local, me gusta lo que hace Hindú, su juego dinámico, simple y agresivo se sostiene en el tiempo más allá de los nombres y eso es muy meritorio. En el internacional, Inglaterra y Nueva Zelanda están un escalón por encima del resto, pero la distancia es cada vez más corta y lo hecho por Sudáfrica en el último Mundial es una buena muestra.

- ¿Algún entrenador nacional o extranjero, el cual te guste especialmente?

- Los hermanos Fernández Miranda están haciendo un gran trabajo que se vio reflejado sobre todo en Jaguares. En el plano internacional, sin dudas Wayne Smith. 


Santiago Urruty es otro de los integrantes de la conducción de Chascomús. También campeón con San Cirano, 22 años atrás, hoy cumple la función de enseñar y transmitir los valores que aprendió cuando era chico.    


- ¿Cómo fue la pretemporada?

- Arrancamos con una base limitada de jugadores para no perder la costumbre, pero íbamos creciendo constantemente hasta la llegada de la pandemia. Pudimos jugar un solo amistoso, la Copa Mariano Giambroni con el Club San José, y fue un buen comienzo. Empezamos a mostrar algunas cosas que fuimos entrenando en la primera parte de la pretemporada y ahí se terminó todo por ahora.

- ¿Cómo están con las juveniles? ¿Tienen un buen aporte de la M19?

- En el área de Juveniles venimos haciendo un trabajo desde hace unos cinco o seis años, haciendo foco en el desarrollo del jugador y sus herramientas para desenvolverse dentro y fuera de la cancha. Hasta ahora nos dio muy buenos resultados, no me refiero a ganar o perder partidos, sino al crecimiento de cada chico. Lamentablemente, los clubes de Top 12 y Primera A siempre son una tentación y todos los años perdemos entre cuatro y cinco jugadores, normalmente los de mejor rendimiento, pero es algo con lo que debemos aprender a vivir

- ¿Cómo logran que los jugadores se mantengan activos en esta cuarentena?

- Es una tarea muy difícil, no sólo mantenerse activos físicamente sino enganchados con el rugby.  Esto afecta no sólo a los jugadores, sino también a los entrenadores que tenemos que adaptarnos a algo totalmente desconocido y sin ninguna experiencia previa. Estamos organizando charlas con figuras del rugby argentino (“Chelo” Bosch, Juan Manuel Leguizamón, “Tute” Moroni, Santiago Carreras, Manasa Fernández Miranda y Julio Farías) como para lograr mantener el hábito de juntarnos martes y jueves. También organizamos acciones solidarias, pero realmente es un tema muy difícil esta situación.

- ¿Un objetivo para este 2020 con la intriga de no saber cómo prosigue el rugby?

- Hoy por hoy, que volvamos a tener una vida normal como primer paso. Después veremos si podemos jugar algún partido y sino habrá que esperar un tiempito más.

- Son de los municipios bonaerenses con menos casos de Covid 19. ¿Tienen alguna perspectiva desde el Ministerio de Salud para retomar las actividades? ¿Hay algún protocolo ya pensado?

- Tenemos la suerte, si así podemos llamarla, de estar en una situación de tranquilidad con el tema Covid-19. Pero estamos lejos todavía de pensar en una vuelta a las actividades deportivas grupales. Veremos cómo se desarrollan las próximas semanas y qué repercusiones habrá en CABA y AMBA, que no están tan lejos de Chascomús.

- ¿Algunas palabras para los socios de Atlético Chascomús por el presente y futuro que se vive?

- El rugby es adversidad, hay que ir para adelante, pero la pelota se pasa para atrás, el rugby te forma para siempre tratar de sobrellevar la adversidad y no rendirse. En eso estamos ahora, buscando el camino para seguir adelante.




Fotógrafo: Gentileza de Mariana Folino.

Fuente: Carlos Silva - Rugby Champagne.

Galería de Imagenes